Samuel Martín-Barbero, rector de la UCJC, entre los 100 jóvenes líderes económicos según el Instituto Choiseul

El Instituto Choiseul –think tank que se dedica al análisis de asuntos internacionales– ha presentado la primera edición de Choiseul 100 España: Economic leaders for tomorrow, un listado que enumera a los 100 ejecutivos entre 30 y 40 años de mayor talento y carrera reconocida de nuestro país, entre los que se encuentra Samuel Martín-Barbero, rector de la Universidad Camilo José Cela. El acto, que se celebró en la Fundación Telefónica de Madrid, contó con la presencia de Martín-Barbero, que fue uno de los ponentes que intervino en la segunda mesa redonda¿Cómo desarrollar el talento ejecutivo?– que tuvo lugar durante el evento.

Samuel Martín-Barbero destacó la necesidad de “dedicar tiempo a experimentar con nosotros mismos y seguir nuestro instinto y vocación”, a la vez que dejó claro que sin múltiples fracasos, dentro del aprendizaje, no hay éxito posible. El rector de la UCJC resaltó que un tercio de las competencias identificadas por el Foro Económico Mundial como necesarias en los líderes del futuro tienen que ver con la inteligencia emocional.

Martín-Barbero, además, esgrimió varias ideas que dejan entrever algunas de sus líneas de pensamiento, como el hecho de que sin vocación no hay carrera profesional diferencial ni destacable a largo plazo que impregne una vida, o que el liderazgo cooperativo es saber renunciar a la idea de que uno tiene siempre la razón. Otras de las bases de su éxito, según el rector de la UCJC, es que el saber escuchar es más persuasivo que el saber hablar, y para ello considera imprescindible tener cerca a los docentes e investigadores sin miedo al riesgo, ya que son aquellos de los cuales hay que rodearse para superarse. Basándose en estas ideas, ha empezado a construir su proyecto en la Universidad Camilo José Cela, con el argumento principal de que «el directivo académico existe y lo estamos creando en la UCJC, una mezcla de intelectual orientado a resultados, a saber y al hacer».

“Hemos sido educados en la creencia de que había que tener carreras profesionales con una curva ascendente exponencial. Pero las nuevas generaciones basan sus decisiones en sus instintos, en lo que les apetece hacer a cada momento, aunque eso no contribuya a mejorar su remuneración”, concluyó Martín-Barbero.

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