El panel Voces SEK del XI Simposio Felipe Segovia reúne a la comunidad educativa en un diálogo sobre los grandes retos de la educación actual

El XI Simposio Felipe Segovia acogió el panel “Voces SEK”, una mesa redonda concebida para mostrar, en un mismo escenario, las distintas miradas que conviven en la Institución Educativa SEK. Moderados por Alejandro Díaz Garreta, director de Fundaciones SEK, participaron Álvaro Moraleda, decano de la Facultad de Educación de la UCJC; Sandra Ospina, directora de SEK International School Riyadh; Ruth Castillo-Gualda, directora de Diseño Académico de la UCJC; Alan Orden Hallissey, profesor de SEK-Santa Isabel; Rosa María Nieto, alumna de SEK-Ciudalcampo; y Rebeca Fung, alumni de la Universidad Camilo José Cela. A través de palabras clave extraídas “al azar” —innovación pedagógica, sostenibilidad, inteligencia artificial, bienestar, colaboración, indagación…—, el panel fue tejiendo una conversación coral sobre los grandes temas de la educación contemporánea.

La innovación pedagógica abrió el turno de intervenciones de la mano de Álvaro Moraleda, quien recordó que vivimos “un momento educativo apasionante” en el que el ritmo de las innovaciones va casi tan rápido como la transformación de los propios estudiantes. Más allá de metodologías concretas o de la irrupción de la inteligencia artificial en el aula, subrayó que la verdadera innovación “no es un suceso puntual, sino una mirada”: una forma de entender la educación apoyada en la verdad (evidencia, datos, certeza), que aspire a la belleza del acto de aprender y se oriente siempre hacia la bondad, entendida como servicio al bien común.

Desde las aulas de Educación Primaria, Alan Orden Hallissey abordó el reto de la sostenibilidad, una palabra que, recordó, a menudo se confunde con lo meramente medioambiental. Explicó que la sostenibilidad se apoya en tres pilares —medioambiental, económico y social— y defendió que la respuesta pasa por la educación. En este sentido, destacó el trabajo que se realiza en los colegios SEK, tanto por la pertenencia del grupo a la comunidad B Corp como por la implicación en redes como Ecoescuelas. “Estamos formando ciudadanos muy comprometidos con la sostenibilidad”, señaló, poniendo en valor la amplia variedad de proyectos que, desde hace años, promueven hábitos responsables y una conciencia global entre el alumnado.

La voz del estudiante llegó con Rosa María Nieto, alumna de SEK-Ciudalcampo, que se enfrentó al concepto de inteligencia artificial desde la perspectiva del buen y mal uso. Recordó que la IA “no es más que una herramienta”, pero advirtió del riesgo de dependencia, tanto en alumnos como en docentes. Relató cómo algunos profesores llegan a sentirse “incapaces de abordar una tarea sin apoyarse en una IA”, y subrayó la importancia de que las nuevas generaciones entiendan qué hay detrás de herramientas como ChatGPT o Copilot. En su colegio, explicó, se trabaja la IA en asignaturas como tecnología o digitalización, analizándola como red neuronal, reflexionando sobre su impacto y abordando su regulación ética: “La IA puede liberar tiempo al docente para lo esencial: la relación humana, la motivación y la pasión por aprender”.

Sobre bienestar, Ruth Castillo-Gualda señaló que, en los últimos cinco años, este ámbito ha pasado de ser un “complemento” a convertirse en un eje estratégico en la enseñanza y el aprendizaje. Mencionó el impacto de la pandemia, las redes sociales, la hiperconexión digital y la propia inteligencia artificial en la salud mental, y defendió que “atender las emociones es atender realmente el aprendizaje”. Desde la UCJC y los colegios SEK, explicó, se trabaja con equipos multidisciplinares, programas deportivos como Sports Academy, proyectos de tecnología con propósito y una fuerte presencia de las artes —música, teatro, expresión creativa— como vías para fortalecer identidad, imaginación y equilibrio emocional. En la universidad, añadió, el desarrollo del perfil competencial UCJC integra explícitamente el bienestar y la salud mental como parte del acompañamiento al estudiante.

La colaboración fue el concepto que desarrolló Rebeca Fung, antigua alumna de la UCJC, quien recordó cómo, durante su etapa universitaria, tuvo múltiples oportunidades de trabajar con estudiantes de otros grados y de experimentar proyectos interdisciplinares. Describió la universidad como “un espacio compartido” donde estudiantes, profesores y personal construyen una auténtica comunidad SEK, y destacó que esas experiencias colaborativas ayudan no solo a crecer en el propio ámbito de especialización, sino también a “conocer otras miradas, otros lenguajes profesionales y otras formas de aportar valor”.

En clave internacional, Sandra Ospina, directora de SEK International School Riyadh, eligió la palabra indagación (inquiry) para explicar cómo se promueve la curiosidad en los diferentes programas del Bachillerato Internacional implantados en SEK. Recordó que el alumno está en el centro de todo y que la escuela crea experiencias y espacios de aprendizaje que invitan a preguntar, investigar y construir conocimiento propio: desde las exhibiciones PYP en Primaria hasta los proyectos personales en MYP y el Extended Essay y CAS en el Programa del Diploma. Todo ello, señaló, se alinea con los valores de verdad, bondad y belleza, y con la idea de “sistemas que permiten el florecimiento humano” que subrayan organismos como la OCDE.

El panel “Voces SEK” se cerró con una reflexión compartida por Alejandro Díaz Garreta: en un mundo atravesado por la IA, la sostenibilidad, la hiperconexión y la complejidad, la fortaleza de la Institución Educativa SEK reside precisamente en la diversidad de sus voces —profesores, directivos, estudiantes, familias, alumni— y en su capacidad para construir, entre todos, una visión común de la educación. Una educación que, como quedó patente en el XI Simposio Felipe Segovia, se mira en el espejo de la verdad, la belleza y la bondad para afrontar los retos del presente y del futuro.